Tres poemas para recordar a Pablo Neruda

El 23 de septiembre se cumplen 47 años de la muerte del poeta chileno Pablo Neruda. Compartimos tres poemas del libro “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”.

5

Para que tú me oigas 
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas.

Collar, cascabel ebrio
para tus manos suaves como las uvas.

Y las miro lejanas mis palabras.
Más que mías son tuyas.
Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.

Ellas trepan así por las paredes húmedas.
Eres tú la culpable de este juego sangriento.

Ellas están huyendo de mi guarida oscura.
Todo lo llenas tú, todo lo llenas.

Antes que tú poblaron la soledad que ocupas,
y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.

Ahora quiero que digan lo que quiero decirte
para que tú las oigas como quiero que me oigas.

El viento de la angustia aún las suele arrastrar.
Huracanes de sueños aún a veces las tumban.
Escuchas otras voces en mi voz dolorida.
Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.
Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme.
Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.

Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras. 
Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.

Voy haciendo de todas un collar infinito
para tus blancas manos, suaves como las uvas.

15

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto. 

20

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos».

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos
       árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis
      brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.


Ricardo Eliezer Neftalí Reyes Basoalto, que fue conocido mundialmente como Pablo Neruda, nació en Parral, Chile, el 12 de julio de 1904. Era hijo de José del Carmen Reyes Morales, obrero ferroviario, y Rosa Neftalí Basoalto Opazo, maestra de escuela fallecida cuando Neruda tenía un mes de edad. En 1906, la familia se trasladó a Temuco, donde su padre se casó en segundas nupcias con Trinidad Candia Marverde. Estudió en el Liceo de Hombres de Temuco. En 1919 obtuvo el tercer premio en los Juegos Florales de Maule con su poema «Sueño de una noche chilena». En 1920 comenzó a contribuir con la revista literaria Selva Austral bajo el seudónimo de «Pablo Neruda», que adoptó en homenaje al poeta checo Jan Neruda. Se trasladó en 1921 a Santiago para estudiar pedagogía en idioma francés en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, donde obtuvo el primer premio de la fiesta de la primavera con el poema «La canción de fiesta», publicado posteriormente en la revista Juventud. Publicó su primer libro, Crepusculario, en 1923 y al año siguiente publicó el que se convertiría con el paso del tiempo en uno de los libros de poesía más famosos: Veinte poemas de amor y una canción desesperada. En sus libros posteriores había una cierta tendencia vanguardista. En 1927 comenzó su larga carrera diplomática que le llevaría a Rangún, Birmania. Y después a Sri Lanka, Java, Singapur, Buenos Aires, Barcelona y Madrid. En 1935, Manuel Altolaguirre le entregó la dirección a Neruda de la revista Caballo verde para la poesía, en la cual era compañero de los poetas de la generación del 27. Ese mismo año apareció la edición madrileña de Residencia en la tierra.En 1930 se casó con María Antonieta Hagenaar, «Maruca». Con ella tuvo, en 1934, una hija, Malva Marina, nacida con hidrocefalia y que murió en 1943, a los ocho años. Neruda se separó de Hagenaar en 1936 (se divorciaría de ella a distancia, en México, en 1942). En 1936 estalló la Guerra Civil Española. Neruda se comprometió con el movimiento republicano y escribió España en el corazón. Su poesía a partir de ese momento se decantaría por temas más sociales. En 1939 fue designado cónsul especial para la inmigración española en París, donde destacó como gestor del proyecto Winnipeg, barco que llevaría a cerca de 2.000 inmigrantes españoles desde Francia a Chile. Poco tiempo después, fue asignado como Cónsul General en México, donde reescribió su Canto General de Chile transformándolo en un poema del continente sudamericano. Retronó a Chile en 1943, se casó con Delia de Carril, «la Hormiguita», en un matrimonio luego declarado ilegal por la justicia chilena y recibió el Premio Nacional de Literatura en 1945. Fue elegido senador de la República y se unió al Partido Comunista de Chile, donde militaban sus dos más férreos rivales, los poetas Pablo de Rokha y Vicente Huidobro, con quienes protagonizaría de por vida las más ácidas rencillas. En las elecciones presidenciales chilenas de 1946 triunfó la coalición Alianza Democrática integrada por radicales, comunistas y demócratas, llevando al poder a Gabriel González Videla. En 1946, el gobierno de González Videla tenía el apoyo del Frente Popular, asociado al Partido Comunista de Chile, pero diversos conflictos con miembros de este partido, provocaron la promulgación de Ley de Defensa de la Democracia, conocida como «la ley maldita», prohibiendo la existencia de dicho partido. Simultáneamente, reprimió con violencia las protestas sociales y rompió relaciones diplomáticas con la Unión Soviética. Pablo Neruda era senador del partido comunista, fue destituido de ese cargo público, no sin antes dirigirse de manera violenta en contra de González Videla en su último discurso, por lo que se dicta una orden de captura en contra de él.
La experiencia en la cordillera andina marcó la poesía de su Canto general que fue un éxito rotundo, tras su aparición en 1950. En 1952 publicó Los versos del capitán y en 1954 Las uvas y el viento y Odas elementales. En 1955 se separó de su esposa Delia. En 1958 apareció Estravagario con un nuevo cambio en su poesía. Recibió en 1965 el título de doctor honoris causa en la Universidad de Oxford, Gran Bretaña.
En 1969 el Partido Comunista lo eligió como pre-candidato a Presidente de la República, pero renunció en favor de Salvador Allende como candidato único de la Unidad Popular, que triunfó en las elecciones de 1970. El gobierno de la Unidad Popular lo designó Embajador en Francia, de donde regresó a su país en 1972.
Muerió en la Clínica Santa María de Santiago el 23 de septiembre de 1973, por un cáncer de próstata. Pocos días antes, el 11 de septiembre, el gobierno de Allende había sido violentamente derrocado por el golpe de estado encabezado por el General Augusto Pinochet, y la casa de Neruda en Santiago había sido saqueada y sus libros incendiados. Su funeral estuvo rodeado de soldados armados de ametralladoras, a pesar de ello, al final del cortejo fúnebre los asistentes entonaron La Internacional.
Sus restos descansan junto a los de su tercera esposa, Matilde Urrutia, en la casa que tenía en Isla Negra, comuna de El Quisco. Esa casa y todas las demás que el poeta poseía son ahora museos administrados por la Fundación Neruda.

BIBLIOGRAFÍA

Crepusculario. Santiago, Ediciones Claridad, 1922.
Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Santiago, Nacimento, 1924.
Tentativa del hombre infinito. Santiago, Nacimento, 1926.
El habitante y su esperanza. Novela. Santiago, Nacimento, 1926. (prosa)
Residencia en la tierra (1925–1931). Madrid, Ediciones España en el corazón. Himno a las glorias del pueblo en la guerra: (1936–1937). Santiago, Ediciones Ercilla, 1937.
Nuevo canto de amor a Stalingrado. México, 1943.
Tercera residencia (1935–1945). Buenos Aires, Losada, 1947.
Canto general. México, Talleres Gráficos de la Nación, 1950.
Los versos del capitán. Edición anónima en Capri, Italia, Arte Tipografica, 1952
Todo el amor. Santiago, Nacimento, 1953.
Las uvas y el viento. Santiago, Nacimento, 1954.
Odas elementales. Buenos Aires, Losada, 1954.
Nuevas odas elementales. Buenos Aires, Losada, 1955.
Tercer libro de las odas. Buenos Aires, Losada, 1957.
Estravagario. Buenos Aires, Losada, 1958.
Cien sonetos de amor. Santiago, Ed. Universitaria, 1959.
Navegaciones y regresos. Buenos Aires, Losada, 1959.
Poesías: Las piedras de Chile. Buenos Aires, Losada, 1960.
Cantos ceremoniales. Buenos Aires, Losada, 1961.
Memorial de Isla Negra. Buenos Aires, Losada, 1964. 5 vóls.
Arte de pájaros. Santiago, Ediciones Sociedad de Amigos del Arte Contemporáneo, 1966.
Fulgor y muerte de Joaquín Murieta. Bandido chileno ajusticiado en California el 23 de julio de 1853. Santiago, Zig-Zag, 1967. La obra fue escrita con la intención de servir de libreto para una ópera de Sergio Ortega.
La Barcarola. Buenos Aires, Losada, 1967.
Las manos del día. Buenos Aires, Losada, 1968.
Fin del mundo. Santiago, Edición de la Sociedad de Arte Contemporáneo, 1969.
Maremoto. Santiago, Sociedad de Arte Contemporáneo, 1970.
La espada encendida. Buenos Aires, Losada, 1970.
Discurso de Estocolmo. Alpignano, Italia, A. Tallone, 1972.
Incitación al Nixonicidio y alabanza de la revolución chilena. Santiago, Empresa Editora Nacional Quimantú, 1973.
La rosa separada. Obra póstuma. Buenos Aires, Losada, 1973.
Libro de las preguntas. Buenos Aires, Losada, 1974.
Jardín de invierno. Buenos Aires, Losada, 1974.
Confieso que he vivido. Memorias. Barcelona, Seix Barral, 1974. (autobiografía)
Para nacer he nacido. Barcelona, Seix Barral, 1977.
El río invisible. Poesía y prosa de juventud. Barcelona, Seix Barral, 1980.



PREMIOS

Premio Nacional de Literatura de Chile, 1945
Premio Nobel de Literatura, 1971

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