Tres poemas de Vicente Huidobro

Los poemas de Vicente Huidobro son románticos y apuestan al amor, la ternura, a ese sentimiento nato y genuino del ser humano.

Utilizando el método de la descripción, Vicente Huidobro logró cautivar a toda una generación con sus hermosos escritos. En Poetas Hispanos Magazine queremos recordar algunos de los mejores trabajos del poeta chileno a 74 años de su muerte.

Quiero quedarme

Pronto hemos de separarnos
y de decirnos adiós.
Uno seguirá camino,
el otro no.

Quiero quedarme y que sigas
como si te fuera en pos;
pero no vuelvas la cara,
mujer de Lot.

Irás sola, ¿y por qué triste?,
con mi recuerdo y con Dios.
Será posible que encuentres
alguna flor.

Si en cambio tú te quedaras,
¿cómo podré seguir yo?
Las noches me encontrarían
en donde estoy.

Días y noches te he buscado

Días y noches te he buscado
Sin encontrar el sitio en donde cantas
Te he buscado por el tiempo arriba y por el río abajo
Te has perdido entre las lágrimas

Noches y noches te he buscado
Sin encontrar el sitio en donde lloras
Porque yo sé que estás llorando
Me basta con mirarme en un espejo
Para saber que estás llorando y me has llorado

Sólo tú salvas el llanto
Y de mendigo oscuro
Lo haces rey coronado por tu mano

Oración a la Luz

Señor: yo sé que en la mañana pura
de este mundo, tu diestra generosa
hizo la luz antes que toda cosa
porque todo tuviera su figura.

Yo sé que te refleja la segura
línea inmortal del lirio y de la rosa
mejor que la embriagada y temerosa
música de los vientos en la altura.

Por eso te celebro yo en el frío
pensar exacto a la verdad sujeto
y en la ribera sin temblor del río:

por eso yo te adoro, mudo y quieto:
y por eso, Señor, el dolor mío
por llegar a Ti se hizo soneto.


Vicente Huidobro, seudónimo literario del poeta Vicente García-Huidobro Fernández, es considerado por la crítica internacional como uno de los principales divulgadores del movimiento poético vanguardista en Chile y América Latina durante el primer tercio del siglo XX, especialmente por el desarrollo de su teoría estética conocida como creacionismo.

Nació en Santiago el 10 de enero de 1893, en el seno de una familia aristocrática. Su primera educación formal la recibió de institutrices inglesas y francesas, para ingresar más tarde al Trinity College y, posteriormente, al Colegio San Ignacio de la Compañía de Jesús. En 1910 comenzó estudios de literatura que no completó en el antiguo Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile. Fuera del espacio universitario, desarrolló su educación literaria en las tertulias que oficiaba su madre, María Luisa Fernández Bascuñán, con ayuda de quien editó en 1912 la revista Musa joven.

En 1911, a los 18 años, Huidobro publicó Ecos del alma y, antes de cumplir 21 años, ya había publicado otros cuatro libros: Canciones en la noche, La gruta del silencio, Las pagodas ocultas -todos en 1913- y Pasando y pasando en 1914; los que han representado para la crítica un periodo de aprendizaje poético en la trayectoria literaria de Huidobro. Caracterizado por su relación con las tendencias literarias imperantes en esos años y, sobre todo, con el Modernismo hispanoamericano, este periodo culminó con la publicación de Adán (1916), libro en el que se han observado algunos rasgos característicos del creacionismo.

Después de una breve estadía en Buenos Aires, acompañado por la poeta Teresa Wilms Montt (1893-1921), Vicente Huidobro partió rumbo a Europa junto a su familia en 1916. Este viaje -particularmente su estadía en París- marcó el comienzo de una segunda etapa en su producción que la crítica ha denominado «vanguardia heroica». Esta arranca con la publicación de El espejo de agua (1916), obra donde comenzaba a desplegarse su teoría creacionista, y se extiende hasta aproximadamente 1921.

Durante estos años, mientras en Chile se vivía un proceso de modernización socioeconómica y cultural que tuvo como una de sus consecuencias la crisis del orden oligárquico tradicional, Huidobro generó un discurso estético rupturista que lo llevó a publicar Horizon carré en 1917 y, luego de su traslado a Madrid en 1918, los libros y folletos Ecuatorial, Poemas árticos, Hallali y Tour Eiffel.

En Europa participó, además, en revistas de vanguardia, estableció relaciones personales con importantes figuras de la creación internacional y publicó Saisons choisies (1921), libro que recoge sus poemas en francés e incluye el famoso retrato del poeta hecho por el artista español Pablo Picasso.

Un tercer periodo de la producción literaria de Huidobro coincide con la publicación de textos fundamentales de su obra como la novela Mío Cid Campeador. Hazaña (1929) y los libros Altazor (1931) y Temblor de cielo (1931), en los que cristalizó su estética creacionista. Durante este periodo también dio a luz un volumen de ensayos titulado Manifiestos (1925) y, por requerimiento del director de cine rumano Nime Mizú, preparó el guión para la película Cagliostro (1923). Por este guión fílmico, Huidobro recibió su único premio en el extranjero, otorgado en Nueva York por la League for Better Motion Pictures.

Asimismo, en estos años el poeta se aventuró a realizar cruces con otras artes como el teatro (Salle Comedie de París), la moda (robes-poemes) y la plástica. De esta última veta nacieron sus emblemáticos caligramas y poemas pintados. En el año 1925, el autor volvió a Chile, publicó el libro Vientos contrarios (1926) y participó activamente en política, fundó el periódico Acción, diario de Purificación Nacional y llegó incluso a presentarse como candidato a la Presidencia de la República.

Durante la década de 1930 -de la mano de su actividad política, que lo llevó a afiliarse al Partido Comunista de Chile y a apoyar las causas republicana española y antifascista-, Huidobro desarrolló una estética que intentaba conciliar la autonomía de la obra literaria y la función social de la literatura, proponiendo un creacionismo de carácter antropológico y humanista. Esta nueva concepción estética, que ha sido leída también como un «creacionismo político» (Neghme, Lidia. «El creacionismo político de Huidobro en En la luna». Latin American Theater Review. Volumen 18, número 1, otoño de 1984, p. 75-82), se manifestó de manera más clara en su producción narrativa y dramatúrgica, especialmente en la comedia En la luna o en la novela La próxima (historia que pasó en poco tiempo más), ambas publicadas en 1934. Este tercer periodo coincidió con la escritura de su último manifiesto, Total (en 1932), y la obra Monumento al mar, en 1937.

Hacia la década de 1940, Vicente Huidobro retomó la escritura de poesía que lo llevó a publicar los libros Ciudadano del olvido (1941) y Ver y palpar (1941). En 1948, aparecido de manera póstuma gracias al trabajo de su hija Manuela García-Huidobro, se publicó Últimos poemas. Murió el 2 de enero de 1948 en Cartagena, Chile.

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